| l. HUMANIZACION DE LA ENSEÑANZA La gran aspiración de nues- tro mundo, el mundo actual, puede formularse en estos términos: humanización de todas las condiciones que ro- dean al individuo y a la so- ciedad. Humanización del Es- tado, de los gobernantes y funcionarios, humanización del hogar, humanización del campo y de la fábrica, huma- nización de la escuela, huma- nización de la enseñanza. Se deshumanizan los déspotas, le deshumanizan las oligar- quías, se deshumanizan los misántropos, se deshumani- zan los renegados. Humanización del profesor, de la escuela y de la ense- ñ anza, significa respeto a la dignidad humana, trato co- medido a todos, especialmen- te a los alumnos, planes y programas de estudio, adap- tados a sus peculiaridades si- cobiológicas y sociales, aca- tamiento a los principios de la higiene m e n tal, conoci- miento de los alumnos, mé- todos de enseñanza a la al- tura de nuestra época, ense- ñ anza atractiva, eficiente y científIca, maestros con acti- tudes de genuinos educado- res, preparados científicos, moral, social y pedagógica- mente, La juventud tiene derecho a una enseñanza científica, | técnica, social, ética y estéti- ~ ca de alta calidad. El profe- sor que no la imparte con de- coro e idoneidad la defrau- da y defrauda al país. La ju- ventud es la patria que se re- nueva; la patria en futuro. El que no tenga fe en la juven- tud mexicana y que no sea capaz de infundirle ideales nobles y generosos, no debe ser educador. La formación de las nue- vas generaciones y la forma- ción de profesionales no de- be ser tarea de practicones, de improvisados, de apóstoles bondadosos o de visionarios ardientes, ni fundarse en creencias y opiniones, en be- llas declaraciones literarias, programas demagógicos en el empirismo vulgar. Con la juventud de México no de- ben hacerse ensayos precipi- tados y absurdos. El proble- ma es de tales dimensiones que debe considerarse con ri- gor científico y filosófico si se quieren obtener soluciones eficaces y hondas. Yo leí, con amargura y des- concierto, este testimonio do- loroso, pero al fin instruc- tivo: " De los cuarenta y tantos profesores que tuve en mi aprendizaje universitario, de- bo confesar que sólo dos me acompañan constantemente. iAh!, pero eso sí. Estos dos los llevo prendidos en el cos- tado... Cuando los invoco lo hago con respeto, y con la | misma devoción que cuando los veía entrar y salir de cla- se hace más de veinticinco años. Los llevo dentro del co- razón. Los siento actuales. No han envejecido un día. Pero veamos: ¿ Me hicieron más profesio- nal? ¡No! ¿ Me hicieron más médico? ¡ Tampoco! ¿ Pues entonces? ¡Me hicie- ron más hombre!" (A, Oriol Anguera) En las escuelas superiores debemos formar buenos pro- fesionales, los mejores profe- sionales; pero esto no basta. Si nos limitamos a estos deberes técnicos, nos expon- dríamos a producir profesio- nales de buen cuño, pero se- rían insoportables; "serían pedazos de hombres, con la soberbia del hombre entero. Un técnico eficiente, si sólo es técnico, puede comportar- se como un gorila". |
domingo, 30 de marzo de 2014
CONCEPTOS BASICOS DE LA PEDAGOGIA ACTUAL
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)


No hay comentarios.:
Publicar un comentario